PRIMER PISO.Viejo señor de Sipan.Otras Tumbas  
 

Continuando la circulación general descendente, la última escalera conduce a la primera planta cuyo amplio espacio de distribución central mantiene como eje principal el nivel inferior de la reproducción de la cámara funeraria del Señor, abierta en uno de sus lados para permitir la apreciación de todo su contenido a los ojos del visitante. En el espacio delantero se presentan paneles informativos sobre la ubicación y recreación de los acompañantes.

Hacia la derecha, el visitante puede ingresar a la unidad temática que presenta las tumbas de menor rango descubiertas en la plataforma funeraria; cada una de las cuales está documentada con gráficos de su ubicación, excavación y vitrinas que muestran los testimonios arqueológicos más representativos para explicar las funciones en vida de quienes fueron sepultados y su jerarquía en la sociedad Mochica.

Un espacio a desnivel, con dos escalones y enchapado en mármol texturado que brinda la impresión de un suelo fosilizado, constituye el recinto para el reposo de los restos del Señor de Sipán. Estos están contenidos en una urna de vidrio enmarcada por una caja de madera de faique y algarrobo que intenta recrear el espíritu de la Tumba original y el respeto a la dimensión humana de este venerable ancestro peruano. El fondo del espacio está enmarcado por las vasijas escultóricas encontradas en la cámara funeraria que representan personajes en actitud reverente y mantienen su disposición original de simbólicos acompañantes.

Volviendo al espacio de distribución central, el esquema de circulación conduce al amplio ambiente destinado al Viejo Señor de Sipán que ocupa casi el 60% de este nivel. Al ingreso se exponen los primeros hallazgos superficiales de cerámica, para llegar a novedosos ambientes museográficos bajo el nivel del suelo que recrean los variados repositorios conteniendo cientos de vasijas que antecedieron al entierro real.
El encuentro con la Tumba del Viejo Señor coloca al visitante frente a una vitrina con el collar de las maravillosas representaciones de 10 arañas en oro, dispuestas originalmente sobre la superficie del fardo funerario.
En un cubo de vidrio especialmente diseñado se exhibe la extraordinaria nariguera de oro y plata con la imagen miniaturista y perfecta de un Señor con su tocado en forma de búho, sin duda otra de las obras maestras de la orfebrería Mochica. En la vitrina siguiente se presenta también el variado juego de narigueras que debía utilizar el Señor en diversas ocasiones, resultan un verdadero compendio de técnicas orfebres.
Dos temas finales se refieren a las recuperaciones y la tumba saqueada, donde se presentan ornamentos, joyas y partes de atuendos recuperados por la aduana norteamericana de Miami, dos collares de oro que fueron exitosamente reclamados por el Gobierno peruano a la GaleríaSotheby's de Nueva York (antes de su pretendido remate como obras de arte). Las vitrinas destinadas a la Tumba saqueada exponen las piezas de oro y cobre dorado rescatadas por la Policía Nacional del Perú en febrero de 1987 que marcaron el inicio de la investigación arqueológica y decidieron la intervención de los arqueólogos para salvar del saqueo y la destrucción de este monumento y el valioso contenido de sus majestuosas Tumbas Reales.