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Cuando el visitante ingrese al Museo, dirigiéndose por la rampa hacia el tercer piso, debajo de la mampara destinada a preparar sus ojos para la penumbra, lo recibirá una puerta de cristal mitad oro mitad plata, símbolo del concepto de la dualidad Mochica. |
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Un pequeño vestíbulo de descanso le brindará acceso a la segunda puerta detrás de la cual lo espera la breve y fugaz visión de una animación computarizada que lo transportará 1,700 años atrás, con las imágenes del Señor de Sipán desplazándose con su séquito real en las proximidades del Santuario. |
En este ambiente se presenta la primera unidad temática: la cultura Mochica que contextualiza a Sipán en su espacio y tiempo. Breves y genéricas explicaciones, una maqueta del territorio Mochica y sus valles, fotografías de los diversos ambientes y un cuadro de ubicación en el tiempo contribuyen al primer subtema. |
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Concluye este nivel en un gran panel donde la misma iconografía Mochica ilustra su cosmovisión con el mundo de los vivos, el mundo de los muertos y el cielo (donde se ubican los astros y moran los dioses). |
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