RECUPERACIONES
Las circunstancias y la intervención de los arqueólogos en Sipán y los sucesos inmediatos, con sus ingredientes de saqueo inicial y tráfico internacional, generaron también la necesidad de desarrollar acciones concretas para rescatar los materiales saqueados antes de su intervención y proteger el patrimonio arqueológico del Perú frente a los escandalosos casos detectados. Una primera reacción en 1988 fue la intervención de la Aduana Norteamericana en la ciudad de Los Angeles para incautar piezas arqueológicas del Perú y otros países en poder de traficantes y coleccionistas. Los problemas de orden legal para repatriaciones, condujeron a impulsar una solicitud de apoyo al Gobierno norteamericano para la promulgación de una Ley de Emergencia que prohibía el ingreso de piezas de Sipán, gestión que contando con el apoyo de la Agencia de Información de los Estados Unidos y el Gobierno peruano, fue aprobada en mayo de 1990 con el rango de Ley Federal y luego prorrogada hasta 1997, año en que el esfuerzo conjunto de ambos países permitió suscribir un Memorándum de Entendimiento orientado a proteger tanto los materiales de Sipán como la totalidad del Patrimonio Cultural del Perú. El año 1993 el Congreso peruano aprueba la Ley 26282 (“Ley Sipán”) promovida por el Proyecto Sipán y presentada por el congresista lambayecano Humberto Gamonal. Sus dispositivos declaran de interés nacional la conservación, protección y promoción del Monumento Arqueológico de Sipán y propician la recuperación de su valioso contenido. En el plano internacional el drama del saqueo, la identificación de piezas robadas y el rescate arqueológico, motivaron una campaña que generó apoyo y solidaridad de autoridades policiales, aduaneras y académicas, principalmente norteamericanas.
El año de 1995 la Aduana de Miami incautó 208 piezas peruanas destinadas al mercado europeo, entre ellas cuatro ornamentos metálicos de Sipán, repatriadas en su totalidad gracias a la Ley de Emergencia. Igualmente, en el año 1996 pudo conseguirse la devolución de dos collares de oro, puestos en remate por la Galería Sotheby’s de Nueva York. Gracias a cooperaciones y cruce de informaciones con la policía norteamericana, y después de un prolongado seguimiento, el FBI de Filadelfia logró la incautación del protector coxal procedente de la tumba saqueada de Sipán que venía siendo ofertada por una red internacional de traficantes en un millón y medio de dólares.
El año 1998 el Gobierno norteamericano entregó este valioso ornamento Mochica, culminando una de las más importantes repatriaciones arqueológicas de bienes patrimoniales del Perú. La experiencia de Sipán ha permitido que nuestra institución participe activamente representando al Perú en todos los eventos internacionales orientados a la lucha contra el saqueo y tráfico de bienes culturales (“International standing conference on the traffic in illicit antiquities ISCOTIA”, “ICOM”, “Conference Illegal Archaeology” en Berlín). A nivel local, los arqueólogos del Museo Brüning y el Proyecto Sipán organizaron a las “GRUPAS”, un pionero ensayo de organizaciones de voluntarios civiles que cuidan la herencia de sus antepasados.