RESTAURACION
 
Al descubrir las primeras capas de ornamentos metálicos en la llamada Tumba de Sipán, se planteó a los arqueólogos la delicada responsabilidad de asumir la conservación inmediata de los diversos ornamentos, emblemas o artefactos confeccionados en cobre, plata y cobre dorado, que surgían cubiertos de óxido y un avanzado estado de corrosión, un difícil reto para los escasos recursos y equipos disponibles en el país.
Ante el SOS lanzado por el Museo Brüning a la Comunidad Científica Internacional, acudió oportunamente en nuestra ayuda el Museo Central Romano-Germánico de Mainz-Alemania a través del doctor Peter Schauer y la restauradora Maiken Fecht, quienes llegaron a Sipán por decisión de su director Konrad Weidemann y gracias a las gestiones de Michael Tellenbach, firmándose con el INC un Convenio de Cooperación Científica para la restauración integral de la Tumba; formación de restauradores peruanos en Alemania e instalación de un laboratorio de conservación en Lambayeque. Después de los acuerdos rubricados por el Presidente de la República y con los estrictos procedimientos de inventario, verificación de la Fiscalía y Aduanas, en noviembre de 1988, la maltratada osamenta del Señor de Sipán y 663 objetos, entre metal y cerámica que formaban su ajuar funerario, eran trasladados por un avión de la Fuerza Aérea Peruana a Lima; luego cruzaban el Atlántico, para que la ciencia —que no conoce fronteras— intente detener la destrucción del tiempo, devele viejos secretos tecnológicos y devuelva su esplendor a estas obras del arte peruano y universal

Mainz

Cabe indicar que los restauradores también encontraron en su campo interesantes interrogantes, como las combinaciones de cobre-oro y cobre-plata, técnicas poco conocidas en Europa y cuya fabricación refleja el alto nivel de desarrollo metalúrgico alcanzado por los antiguos Mochicas. La cerámica fue también restaurada; asimismo, se limpiaron y analizaron las cuentas de Spondylus, turquesa y materiales orgánicos como: plumas, madera y textiles.
En noviembre de 1990 se inauguró el Laboratorio de Restauración de Metales en el Museo Brüning, donde actualmente técnicos lambayecanos que recibieron una primera formación en el Museo Mainz, vienen garantizando la integridad de los tesoros culturales de Sipán. Este laboratorio cuenta con el permanente apoyo de Backus S.A.
A partir del año 1992, el Gobierno español decidió brindar su apoyo, mediante un programa de capacitación de los restauradores. Por varias temporadas vinieron a Lambayeque técnicos españoles, igualmente dos restauradores peruanos estuvieron becados en España, en cursos de capacitación. La Cooperación Técnica Española brindó también una importante donación de equipos que han permitido continuar con la conservación de materiales procedentes de las demás tumbas. El apoyo local y la cooperación internacional ha generado un trabajo piloto que puede estimarse como el primer laboratorio de conservación de metales del Perú y Sudamérica.

Lambayeque