EL SACERDOTE  
 
 
Explorando el extremo sur de la plataforma funeraria, los arqueólogos localizaron los bordes de otra cámara funeraria un poco más pequeña.
Era el verano de 1,988, cuando se reportó un relleno similar a la tumba del señor, de 4 x 4 m por lado, bajando en el, a 2.40 m se encontró una cabeza de llama, pocos centímetros más abajo el entierro de un varón adulto en posición extendida, decúbito dorsal con la cabeza hacia el norte, enterrado en ataúd de caña, 14 huellas de mate, una cerámica con mango y corona de cobre. A este individuo también le faltaban los pies, era el guardián, 73 cm. más abajo se pudo definir las vigas de algarrobo desintegradas que techaban la cámara, parecieron las cintas de cobre en las cuatro esquinas del que fue un ataúd de tablas de 1.85 por 0.95 m., más pequeño que del Señor, El ataúd se encontraba originalmente forrado por una tela burda cubierta de pintura roja.
Debajo de las impresiones de la tapa se encontraban residuos del primer tejido de algodón que envolvió al fardo funerario. Luego venían decenas de pequeños discos de cobre probablemente cosidos a otro textil desintegrado que parecía un manto recamado, decorado en su borde inferior por una hilera de conos. Sospechamos que podría corresponder a un estandarte o a una prenda que cubría las osamentas desde los hombros hasta debajo de la rodilla. El personaje principal se encontraba extendido y con la cabeza hacia el sur.
 
 
Hacia ambos lados del cráneo, se encontraban dos grandes orejeras circulares de cobre dorado decorado en triángulos y esferas en una sola pieza laboriosamente calada y repujada. Sobre el mosaico de turquesa se adicionó una fina lámina circular de oro con relieves granulares y una pequeña cabeza central del mismo metal repujado representando un rostro de ojos almendrados, boca replegada y orejas. La imagen fue fijada mediante diminutos clavos y grapas. Apenas deslizada del rostro, en la parte baja se encontraba una nariguera ovalada y bimetálica de oro y plata. La parte de oro, ubicada hacia la derecha del personaje, mostraba en su trabajo de repujado y calado la representación de un guerrero portando porra, escudo, tocado y nariguera, acompañado de un personaje más pequeño con los brazos levantados y vestimenta sencilla.
Una copa de cobre dorado junto a la mano derecha, elemento que nos permitió definirlo como el Sacerdote.Por su gran tocado de lechuza y la copa de cobre junto a la mano derecha, ambos objetos representados en el arte Mochica, se utilizaban en la ceremonia de sacrificio . Lo que sugiere que pudo ser el Gran Sacerdote de Sipán. Que vivió en años 220 D.C. Era un varón adulto de 40 años como promedio al momento de su muerte, de 1.60 m. de estatura, sus huesos eran largos y no tenía signos de tener enfermedades. Las ofrendas de cerámica son 90 aproximadamente.