PRIMEROS HALLAZGOS  

Superadas las circunstancias de las primeras acciones y el enfrentamiento con la localidad, los trabajos de campo debieron iniciarse con procedimientos simultáneos de prospección y excavación. Como es de suponer, las labores estuvieron centralizadas en la plataforma menor, donde oportunamente habia sido detenido el saqueo y destrucción. Un indispensable levantamiento topográfico graficó la conformación del terreno mediante curvas de nivel cada 50 cms., detallándose también la ubicación, dimensiones y profundidad de las perforaciones clandestinas
Después de evaluar el severo disturbio se ha intentado intentando desarrollar una excavación cuidadosa y exigente en sus aspectos metodológicos, manteniendo especial cuidado en la ubicación contextual de cualquier rasgo arquitectónico y sus materiales culturales asociados. Para efectos del registro arqueológico el monumento fue cuadriculado en unidades de 10 x 10 mts., partiendo de un punto ubicado al centro de la plataforma alta desde donde se proyectaron los ejes perpendiculares que rigen, hasta hoy, la remociones en Sipán. Dentro de esta red de cuadros, se localizó con exactitud todo hallazgo o elemento arquitectónico, incluyendo su posición vertical en alturas absolutas.
Paralelamente al registro sistemático, nuestro equipo efectuaba la limpieza y examen de la tumba violentamente saqueada que según los testimonios directos y evidencias se encontró emplazada a! fondo de un profundo hoyo irregular de 3 mts. de diámetro y 7 mts. de profundidad, ubicado al lado Nor-Este de! nivel platafórmico superior. Al momento de la intervención de los arqueologos, los saqueadores y pobladores que hurgaban los escombros en la boca de la tumba, habían revuelto y cubierto parcialmente el fondo. El trabajo original de limpieza sólo pretendía retirar el materia! suelto para examinar las características del repositorio funerario, afectado en todos los niveles por minaduras laterales.